¿Cómo se crea una universidad? ¿Cómo nace su proyecto? ¿Qué personas, qué afectos y qué sentimientos hacen que surja la idea, el deseo, el sueño de un proyecto universitario?
Por los meses de octubre o noviembre del 2008, tres personas unidas por el amor a la educación e inspiradas por aquel sueño de un proyecto común se reúnen para dar impulso inicial a lo que es hoy día nuestra universidad. Ernesto Vargas Alvarez, Ismael Cornejo Roselló y Juan Mendoza, empiezan la elaboración del proyecto, el mismo que es presentado al CONAFU el 8 de agosto del 2009, siendo admitido a trámite el 29 de Enero del 2010.
Decir que soñamos un proyecto es en realidad una metáfora para dar a entender que imaginamos, es decir que creamos una nueva realidad, distinta a la realidad actual pero que constituye un valor positivo es decir es deseada por que suponemos que en esa nueva realidad nos vamos a sentir mejor o vamos a poder desarrollar acciones positivas que van a beneficiar a los demás y también a nosotros.
Está probado que esa capacidad de imaginar es el motor de la ciencia y del progreso tecnológico. El conocimiento y la inteligencia, por muy valiosas que sean, no bastan para echar a andar a nuestra sociedad. Se necesita algo más que no viene del intelecto ni de la capacidad cognoscitiva, ni siquiera de la experiencia, viene de otro lugar, en el que junto con los conocimientos que tenemos nos impulsará a dar el gran salto, para superar la brecha que separa en el espacio y el tiempo de donde estamos y donde quisiéramos estar. Ese espacio está ocupado generalmente por el miedo y en ese lugar encontramos dos elementos que van a vencer aquel miedo: uno es la FE, entendida como el sentido de certeza sobre algo a pesar de no tener evidencias, y el otro gran elemento es la PASIÓN con que se abraza aquel sueño. La pasión es aquel sentimiento tan fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto, que incluso puede convertirse en una obsesión. Demuestra una gran afinidad a veces interés exclusivo hacía el objeto de nuestra emoción. Es lo que nos da tenacidad y fortaleza para vencer todas las dificultades.
Alguien que entrevistó a Steve Jobs (el creador de Apple) le preguntó ¿cuál era el elemento clave, que primó en su vida para lograr todas sus conquistas en el campo de la ciencia, la informática y la tecnología, y él respondió que era la PASIÖN, sin la que jamás hubiera podido superar todos los fracasos que tuvo a lo largo de su vida. Entonces con esos dos elementos fe y pasión, lo que imaginamos o soñamos puede hacerse realidad, es así como se crean las cosas, el conocimiento y las instituciones. Por eso se dice que el corazón tiene razones que la razón desconoce. ¿Y por qué la fe y la pasión tienen esa virtud de potenciar a la razón para lograr el gran salto de concretizar una visión y lograr de nosotros nuestro mejor ser? Es una cosa probada desde 1906 por Ramón y Cajal (premio Nobel de ese año) que las personas que se encuentran en un estado de pasión aumentan sus conexiones sinápticas (espinas dendríticas de Cajal) lo que constituye la neuroplasticidad. También células madre migran hacia el hipocampo en las personas apasionadas, todo lo cual aumenta el potencial neurológico y las capacidades motrices intelectuales y actitudinales para dar el gran salto hacia lo imaginado pero realizable.
Volviendo a nuestra historia reciente diremos que en el camino que recorrió esta pasión, fuimos reclutados otros que contagiados de la misma visión, asumimos el reto de contribuir a su realización, cual es el caso del Dr. Walter Medina Rueda y el Dr. Carlos Bernedo Gutierrez quienes durante el 2010 y 2011, aportamos nuestra experiencia, pero también fe y pasión, para que por fin el 6 de octubre del 2011 se emitiera la Resolución 506-2011 CONAFU que otorga la AUTORIZACIÓN PROVISIONAL A LA UNIVERSIDAD PRIVADA AUTÓNOMA DEL SUR para brindar sus servicios educativos en el distrito, provincia y departamento de Arequipa. SIENDO ASÍ QUE UN DÍA COMO HOY EL 26 DSE OCTUBRE DE 2011, el pleno del CONAFU, en solemne ceremonia, en el recinto de nuestro campus entrega oficialmente a nuestras autoridades representativas la Resolución autorizativa de funcionamiento.
Y así se creó nuestra universidad, can la imaginación que inspiró una visión, pero con la fe y la pasión que permitió que el sueño de aquellos amantes de la educación lograra hacerse realidad. Va nuestro reconocimiento a aquellos pioneros visionarios que imaginaron, que soñaron y que trabajaron por hacer realidad el gran sueño de esta universidad.

